Patrimonio Religioso.

Santuarios, Iglesias y Ermitas.

Campo de Criptana posee una larga historia religiosa y muestra de ello son las múltiples Ermitas y Santuarios de los que goza, de la que resaltamos la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, localizada en la plaza mayor y de gran campanario. También destacamos los santuarios de la Santísima Virgen de Criptana, situado a unos 3km al Este del núcleo urbano y el del Santísimo Cristo de Villajos, localizado a unos 4km del Noroeste de la población.

Campo de Criptana posee una larga historia religiosa y muestra de ello son las múltiples Ermitas y Santuarios de los que goza"

Iglesia del Convento del Carmen

La Iglesia del Convento del Carmen de Campo de Criptana, o simplemente el convento, como es conocida en la localidad, responde al modelo de iglesia jesuítica, de tres naves con testero plano. La nave central es más alta y ancha que las naves laterales, que están dedicadas a capillas. Destaca la gran variedad de soluciones arquitectónicas empleadas en sus bóvedas.

La actual iglesia se construyó sobre la antigua Ermita de Santiago, que fue donada por el ayuntamiento a la comunidad de los Carmelitas Descalzos cuando estos llegaron a la localidad, en 1528. Fue sede de la comunidad de los Carmelitas Descalzos hasta que sus bienes fueron desamortizados en el siglo XIX

Su aspecto actual se debe principalmente a Joseph Arias Jamones, presbítero de Campo de Criptana, quien hizo posible realizar las obras de reforma a principios del S. XVIII. En 1940 se le añadió el nuevo campanario, según proyecto de Enrique Alarcón.

La Iglesia del Convento del Carmen acoge diferentes imágenes, como la talla escultórica de la Virgen del Carmen, que preside el altar.

Aquí se guarda también un relicario de las Once mil Vírgenes, de 1612, que fue entregado a un capitán de Campo de Criptana que formaba parte de los Tercios de Flandes, por el arzobispo de Colonia (Alemania) en el año 1612. El capitán criptanense lo donó a su pueblo, con una serie de condiciones que fueron recogidas en un documento, que se encuentra expuesto también en la iglesia.

En el actual S. XXI ha sido objeto de una ambiciosa restauración, promovida por la parroquia de Campo de Criptana y del Ayuntamiento, con el apoyo de vecinos de la localidad, creándose la Asociación Benéfico-Cultural del Convento. Tras la restauración, en el año 2009 abrió de nuevo sus puertas una iglesia renovada, que mantiene toda su esencia.

Ermita de la Madre de Dios

La Ermita de la Madre de Dios de Campo de Criptana data del siglo XVII, cuando era conocida como Ermita de Nuestra Señora de las Angustias. De estilo barroco, aunque ha sufrido varias obras y restauraciones a lo largo del tiempo, su actual aspecto es consecuencia de numerosos avatares, incluidos los derivados de la guerra civil española, cuando sus imágenes fueron quemadas y se perdió su rico patrimonio (también desapareció el retablo original). Durante el periodo de la Guerra Civil la ermita funcionó como fragua.

Su exterior es sencillo y sobrio, con tejado a dos aguas con teja curva árabe. De una sola nave con bóveda de medio cañón y fondo plano, en su interior, de decoración variada, destaca la cúpula del crucero y la linterna que lo corona. La cabecera del antiguo retablo fue sustituida por decoración pictórica, de temática referente a los pasos que alberga. La ermita es sede de las imágenes de las Cofradías del Santo Entierro y Nuestra Señora de la Piedad, Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Hermandad de San Antón.

El retablo barroco del presbiterio fue destruido, pero permanece el camarín de la Virgen de la Soledad. La bóveda de la nave ofrece en relieve cruces de la Orden de Santiago y conchas de peregrino. La cúpula del crucero está cubierta de pinturas con temas bíblicos.

La ermita vive sus momentos álgidos en torno a la Semana Santa, pues es centro de entrada y salida de las procesiones del Santo Entierro y Jesús Nazareno. El 17 de enero se celebra San Antón, con las famosas tortas en sartén, su procesión y la bendición de animales.

Ermita de San Cristóbal

La Ermita de San Cristóbal, de Campo de Criptana es una sencilla construcción situada en un extremo de la Plaza Pozo Hondo. Esta zona era en sus tiempos una de las entradas a la localidad, y allí se encontraba el “Rollo”, monolito que rubricaba el título de “Villa” que ostentaba Campo de Criptana.

Fue erigida en el año 1702 con el objetivo de facilitar la asistencia a misa en los días festivos en aquella parte de la villa y en la que la población realizaba tareas de trilla en varias eras que se encontraban en esa zona de Campo de Criptana. Inicialmente era conocida como ermita de la Soledad, debido a que albergó una talla de la Virgen de Soledad, que desfilaba en las procesiones de Semana Santa.

La construcción es de una nave de planta rectangular, tiene bóveda de cañón rebajada dividida en tramos por varios arcos de medio punto que apoyan en pilastras. Su interior presenta el estilo barroco, propio de su época, y el presbiterio está cubierto con bóveda de horno, con una forma que imita la concha marina, símbolo de la Orden de Santiago, a la que pertenecía Campo de Criptana.

San Cristóbal es el patrón de los transportistas, oficio numeroso en Campo de Criptana y, debido a esto, en la ermita y su entorno se vive el Día de San Cristóbal, 10 de julio, con un completo programa de actividades, como la misa o la procesión de camiones y vehículos por las calles de la localidad.

Ermita de la Veracruz

La construcción de la Ermita de la Veracruz concluyó en el año 1573, tal como indica la inscripción grabada en la piedra de su portada. Sede de una de las cofradías de mayor tradición, la más antigua de la que existen datos en Campo de Criptana, la Cofradía de la Veracruz, hoy denominada “Cofradía del Santísimo Cristo de la Columna y Descendimiento de Nuestro Señor de la Vera Cruz”.

De nave rectangular con cubierta de teja curva árabe a dos aguas, lo que más destaca de la Ermita de la Veracruz, de estilo renacentista, es su portada, orientada al mediodía, que se abre bajo un arco de medio punto perfectamente abovedado y cuya mitad superior tiene aires de retablo en cuanto a la disposición de sus elementos. En el centro una escena de la pasión de Cristo, Cristo crucificado y a los lados relieves decorativos muy propios del renacimiento, copas y floreros. En una primera altura se adornan los laterales con dos ángeles y el conjunto queda limitado por pilastras estriadas.

Actualmente se encuentra en proceso de rehabilitación su imponente arco renacentista.

Ermita de la Concepción

La Ermita de la Concepción es un edificio sencillo, de una sola nave y con bóveda de cañón. Junto a ella se situó el cementerio.

Tras décadas cerrada por estado de deterioro, se reconstruyó, tanto en su interior como en su exterior. La nueva ermita se inauguró en el año 2018.

 Se trataba de uno de los edificios más antiguos de Campo de Criptana, y es que aparece ya en las relaciones de Felipe II de 1575.

Ermita de Santa Ana

La Ermita de Santa Ana de Campo de Criptana fue construida en 1575, posiblemente sobre otra anterior. Durante los siglos XVII y XVIII sufrió un deterioro progresivo, hasta que fue reparada por la Orden Tercera de San Francisco de Asís, que se estableció en esta ermita.

La Guerra de Independencia le afectó negativamente, debido al cumplimiento del decreto de José I, sobre supresión de órdenes religiosas. La Orden Tercera de San Francisco de Asís desapareció, pero fue reconstruida en 1829 gracias de nuevo a esta orden, que volvió a la actividad tras el fin de la Guerra de Independencia.

En la Guerra Civil se destruyeron sus imágenes y, tras la guerra volvió el culto, momento a partir del que la Hermandad de Santa Ana ha llevado a cabo diversas restauraciones.

Su planta es de cruz latina. En su interior llama la atención la variedad de cubiertas usadas. La nave longitudinal utiliza cubierta plana con tirantes de madera en resalte. En los brazos del crucero hay sendas bóvedas elípticas decoradas con casetones y soportadas por pechinas; por su parte, el tramo de la cabecera presenta bóveda de cañón. La decoración es variada, incluyendo la de tipo epigráfico que hace referencia a la reconstrucción de 1829.

La imagen de Santa Ana sale en procesión en su día, el 26 de julio, en su barrio. Su hermandad se esfuerza para elaborar un completo programa de actividades para todos, en torno a su plaza y su ermita. Podemos degustar los tradicionales roscos de Santa Ana, o vivir el homenaje a personas mayores que se suele hacer en el marco de estas fiestas.

Ermita de la Virgen de la Paz

El exterior de la Ermita de la Virgen de La Paz está en consonancia con su entorno, el Albaicín Criptano y la Sierra de los Molinos. Es de planta rectangular y de una sola nave cubierta por bóveda de cañón, dividida en tramos lunetos y falsos ventanales. El presbiterio se cubre con bóveda de arista.

Esta sencilla ermita se encuentra en el Cerro de La Paz, lugar en torno al que creció el núcleo de población, parada obligada en la visita al Albaicín Criptano y a los pies de la Sierra de los Molinos. Estuvo durante unos siglos bajo la vocación de San Cristóbal, considerado protector contra la peste, y en ella se veneraba también a San Gregorio Nacianceno, protector de las viñas.

La Hermandad de la Virgen de La Paz es la encargada de mantener la ermita y de la organización de sus fiestas en el mes de enero, con una misa y una procesión por los alrededores de la ermita.

Ermita de San Sebastián

La Ermita de San Sebastián de Campo de Criptana data del S. XV, tal como está documentado en los libros de visitas de la Orden de Santiago. Es mediante estos libros de visita que se sabe que era un edificio abovedado. Tras sucesivas reedificaciones, no queda prácticamente nada de la ermita original.

Está situada en el barrio del mismo nombre, que cada año celebra las fiestas en honor a San Sebastián, considerado protector contra la peste. San Sebastián es el 20 de enero, y en este barrio se desarrolla una fiesta popular gracias a la hermandad del mismo nombre. Se trata de una de esas entrañables fiestas de barrio, en la que no falta la misa, la procesión y la hoguera en medio de la plaza.

Ermita de San Pedro

La Ermita de San Pedro ha sido construida en el S. XX, en la década de los setenta, a los pies de la Sierra de los Molinos.

Gestionada por la Hermandad de Jesús Nazareno, condición que puso Josefa Martín de las Pueblas, vecina de la localidad, quien mandó construir la ermita y la donó a su muerte a la Diócesis de Ciudad Real. También sufragó la imagen de San Pedro Apostol, que se encuentra en esta ermita Acoge también varios pasos de Semana Santa

El 29 de junio es el día de San Pedro, y alrededor de esta festividad, se celebran las fiestas de San Pedro, en las que no faltan su procesión y su verbena.

Ermita de San Isidro

La Ermita de San Isidro de Campo de Criptana fue construida en el S. XX, tras la guerra civil. De una sola planta, alberga la imagen de San Isidro, patrón de los agricultores.

Se encuentra en el llamado Paraje de San Isidro, un tranquilo pinar que se encuentra a 1 kilómetro del núcleo urbano de Campo de Criptana, y al que se puede ir por carretera o por el cómodo camino paralelo a la carretera CM-3105, que va desde la localidad hasta el Santuario del Cristo de Villajos. Este paraje acoge también los denominados Jardines de Santa María de la Cabeza, que aportan interés y belleza a esta ya de por si hermoso espacio.

El 15 de mayo es el día de San Isidro, y en torno a esta festividad, la Hermandad de San Isidro organiza las fiestas en honor a su titular.

Patrimonio Religioso

Información de interés

Tipo de visita:

Visita libre 

Más:

Completamente accesible. 

Horario:

A consultar 

Precio:

Gratuito.